25 de mayo de 2011

Gallardón ¿'chispi'?

No sé qué le pasa a Gallardón cada vez que gana unas elecciones que sale contentísimo al balcón de Génova.


Yo digo que la euforia es normal, pero lo de Gallardón no: arrastra las palabras, sus movimientos son muy lentos y da pequeños botecitos, casi imperceptibles, junto a Rajoy, que le mira asombrado y compasivo como un padre a su hijo adolescente con tics nerviosos. Incluso, en ocasiones, percibo yo un poco de vergüenza... Pero qué se le va a hacer. Le ha tocado ese hijo que la mayoría de los madrileños quieren. De vez en cuando, Alberto da una palmada a Mariano en la espalda, "¡Qué bien lo hemos hecho, macho!", parece que quiere decirle, y le mira anonadado, con la sonrisa bobalicona propia de un hombre 'semi-chispi'. Otras veces, sin previo aviso, llevado por un impulso casi infantil, le coge el brazo, sin pedir permiso, y lo lleva a lo alto: claro símbolo de vencedores, como cuando finaliza un combate de boxeo. Mariano se siente apabullado, pero calla, otra vez compasivo, ante ese hijo 'chispi' que está tan contento.

Esperanza, imperturbable, también está en el balcón. No mira a Alberto. ¿Para qué? Ellos no se llevan bien. Mariano les separa, les mantiene a cada uno en su sitio. Alberto a su derecha; Esperanza a su izquierda. Ella no arrastra palabras, pero habla muy lento, para que todos la entiendan bien. Esperanza también está muy contenta, pero sus ojos no brillan como antaño. No va a luchar por la Moncloa, lo ha dicho por activa y por pasiva. Pero, ¿quién sabe? Ella no es la hija tontona. Ella es la lista.


No hay comentarios:

Publicar un comentario