21 de noviembre de 2013

Letizia ya no es Letizia

Siempre quise escribir sobre esto: el cambio radical de Letizia. Y ahora ya tengo la excusa perfecta porque además creo que ha perdido el norte. A su cambio asombroso de cara (cada vez se parece más a Rania de Jordania que a ella misma) se suma el vestido con transparencias en la espalda que ha lucido en una de sus cenas en el viaje que acaba de hacer a Estados Unidos, más propio de una que va a recoger el Oscar (y ya casi ni eso, que al otro lado del charco hasta a las actrices les piden recato en las galas) que de una futura reina de España, por mucho Felipe Varela que sea.

Lo del cambio de cara cada vez lo entiendo menos. ¡Pero si era mona! Se pintaba bien los ojos, era expresiva, se peinaba bien... Ahora, al margen de lo flaca que está (tanto que hasta hace feo cuando va con vestidos tan aireados), junto con las arrugas le han desaparecido los labios, le ha aparecido mandíbula al quedarse con menos barbilla, tiene unos pómulos que parece una marioneta y no se le mueve ni un sólo músculo de la cara cuando sonríe de lo estirada que la tiene.

Una vez leí un estudio que habían hecho en Estados Unidos en el que constaban que había muchos niños con problemas emocionales debido a que sus madres, de tan operadas como estaban, no podían mostrar nada con sus rostros: ni alegría ni tristeza ni enfado ni miedo ni felicidad ni paz... Nada. A lo mejor es que Letizia ha decidido que para no poner caras (porque a ella eso de trabajar como princesa le agota y no le gusta nada salirse de su horario), mejor se la deja inerte y así no tiene que preocuparse.

Creo que Letizia aún no sabe cuál es su sitio: no es una estrella que tenga que lucirse, es una señora que se ha casado con un príncipe que un día, en principio, será Rey y la función que a ella le corresponde es la de trabajar por su país y representarlo fuera. A ver, aparente tiene que ser, pero ¡ya lo era! ¿Para qué cambiarse a otra?

Por cierto, maravillosa esta galería de fotos de El Mundo con el antes y el después de Letizia. Adjunto una muestra muy ilustrativa.


30 de julio de 2013

El valor de unas manos en Santiago de Compostela


Es algo que siempre me ha llamado mucho la atención: la necesidad que tenemos de dar la mano al de al lado cuando sufrimos o sufre. Recuerdo el tiempo que pasaba dando la mano a mi abuelo moribundo, cuando yo tenía 12 años. ¡Se transmite tanto cariño y le llega a uno tanto! Y cuando una tragedia como la de Santiago de Compostela nos golpea el corazón de tal forma que nos cuesta hasta respirar, vuelvo a fijarme en las manos...

Las de los heridos tendidos en el suelo, siempre con alguien al lado que le da la mano... Presumo que en muchas ocasiones son personas totalmente desconocidas, esos vecinos o transeúntes que han acudido al primer golpe de terror para ayudar en lo que puedan. Imagino el consuelo tan grande que debe ser el tener a alguien que te coge la mano en medio de la angustia, el miedo y el dolor.

Y las manos, y los brazos, que le sacan a uno del infierno cuando se encuentra atrapado entre el amasijo de hierros, sepultado bajo sillones, maletas, cuerpos de personas ya fallecidas... ¡Qué manos tan generosas! Y luego las manos de los que no pueden más, de ese bombero que las entrelaza, exhausto, sentado en las vías del tren, sobre su regazo, en un acto de recogimiento.

Y también pienso en las manos del maquinista, también entrelazadas, esposadas, bajo el mentón, en actitud de ¿pedir perdón?, ¿rezar?... Esas manos que deberían haber mantenido el control del tren, pero a las que un "despiste" o lo que fuera que fue dejaron 'fuera de juego'. Yo me despisté una vez en un atasco mirando el móvil y le di un golpe al de delante. Nos puede pasar a cualquiera.

Pero cargar con 79 muertos es demasiado. No querría estar en el pellejo del conductor, que ya desde el minuto uno supo que había hecho algo muy grave. Lo reconoció, lo que agrava su pesar hasta límites inimaginables. Y trató de evitar la tragedia, pero ya era tarde.

Manos esposadas, manos heridas, manos que ayudan, acarician, calman... Una pena infinita que haya habido, también, tantas manos muertas. ¡Si pudieran recibir el cariño de todas las nuestras...!

29 de julio de 2013

El Papa que habla claro


El Papa atiende a un periodista en el avión de vuelta a Roma tras la JMJ
Ahora parece que el Papa, y con ello la Iglesia, se está abriendo al mundo... Vaya, qué curioso. Porque la realidad es que la Iglesia viene diciendo lo mismo desde que el mundo es mundo, y su doctrina se ha mantenido siempre inalterable a pesar de los vaivenes que ha sufrido a lo largo de la historia (puesto que la forman hombres, y los hombres erramos SIEMPRE).

El problema está en quien quiere escuchar lo que quiere escuchar. Leo en El Mundo que lo que ha dicho el Papa Francisco en el avión de vuelta a Roma tras la JMJ (enlazo a El País, que ha transcrito la entrevista entera en ejercicio periodístico muy de agradecer) es una especie de 'milagro', un cambio de rumbo: que por qué se va a juzgar a los gays por el hecho de serlo. La realidad es que esto no es nada nuevo. Simplemente, el Papa explica el Catecismo. Quizás es que los que dicen esto, o los que creen otras cosas, nunca habían leído el Catecismo.

"La Iglesia acoge sin condiciones (ojo, ¡sin condiciones!) a las personas que presentan tendencias homosexuales. No deben ser discriminadas por ello. Al mismo tiempo, la Iglesia afirma que todas las formas de encuentros sexuales entre personas del mismo sexo no corresponden al orden de la creación". O sea, lo que no está bien no es que uno sea gay, sino que se practiquen relaciones homosexuales. Vamos, exactamente igual que lo que ocurre con las relaciones prematrimoniales. Cada uno, a guardar la castidad según su estado.

Y en otro punto dice el Catecismo: "La Iglesia cree que el hombre y la mujer, en el orden de la creación, están hechos con necesidad de complementarse y para la relación recíproca, para que puedan dar la vida a sus hijos. Por eso la Iglesia no puede aprobar las prácticas homosexuales. Pero los cristianos deben respeto y amor a todos los hombres, con independencia de su orientación sexual, porque todos los hombres son respetados y amados por Dios".

El Papa Francisco tiene algo genial: que habla muy claro. Y es muy de agradecer, porque se le entiende. Lo que no quiere decir que diga nada nuevo cuando asegura que no hay por qué juzgar a un gay, "si busca al Señor y tiene buena voluntad". Exactamente igual que a cualquier otra persona.

12 de julio de 2013

José Bretón, ¿culpable?

Ha sido el juicio del siglo, con permiso del de Marta del Castillo. José Bretón, ese hombre con ojos y mirada indefinible, ha sido declarado culpable del asesinato de sus dos hijos Ruth y José, de 6 y 2 años. Asesinato, que no homicidio. Porque se ha determinado que hubo alevosía y que Bretón lo hizo para vengarse de su mujer, para hacer daño.

Es un clásico de estos crímenes: padres que matan a sus hijos para hacer daño al cónyuge. Es la maldad en estado puro. No son enfermos, no tienen sus facultades volitivas y cognitivas mermadas. Son malvados a los que el odio al otro les ciega y acaban por instrumentalizar a los niños y usarlos como arma arrojadiza.

Y en España, casos los ha habido, como las meigas. Como el de la parricida de Santomera que mató a sus dos niños pequeños con el cable de un cargador de móvil llevada por los celos hacia su marido. Pero lo de Bretón va a más. Porque además hizo desaparecer a sus niños quemándolos en una hoguera como si de una pira funeraria se tratara. Para que no quedara ningún rastro. Para que Ruth, su madre, viviera en el más horroroso de los infiernos toda su vida..

Todo esto es lo que ha dicho el jurado que ha pasado. Repito: lo que ha dicho el jurado que ha pasado. Quede claro que no seré yo quien defienda a Bretón. Todos los indicios, absolutamente todos sin excepción, apuntan a él. Le señalan sin equívocos: su forma de ser, sus ansias de venganza hacia su mujer, las cámaras de esa tarde que no registraron la llegada de los niños al parque donde supuestamente desaparecieron, la hoguera... Todos.

Pero lo cierto es que no hay ni una sola prueba concluyente de su autoría. Repito: ni una sola prueba concluyente. Y los huesos de la hoguera, que al principio eran de ratones y un año después pasaron a ser de humanos, en concreto de niños, en un giro casi surrealista de la investigación, tampoco han arrojado datos fiables. Porque de tan quemados que estaban ha sido imposible extraer el ADN, lo único que habría podido constatar que esos huesos son de los pequeños Ruth y José.

Y a falta de cadáveres, bastaría una confesión del sospechoso, como sí la hubo en el juicio de Marta del Castillo. Pero en el caso de los niños de Córdoba, tampoco la hay. Bretón siempre se ha mantenido en su versión inicial de los hechos: que los perdió en un parque de Córdoba.

No hay confesión autoinculpatoria, no hay cadáveres de niños, no se ha determinado la forma de la supuesta muerte (y entonces, ¿la alevosía que ha determinado que es asesinato y no homicidio de dónde proviene?)... Pero el jurado ha tenido claro que los mató y los quemó en la hoguera. Y por unanimidad: culpable.

Todos los indicios apuntan a José Bretón y a una muerte de los niños. De eso no hay duda. Pero, ¿y las pruebas? Los jueces son conscientes de que tienen que impartir justicia siempre en base a unas pruebas, y no unos indicios, al margen de las sensaciones que ellos tengan. Pero, ¿y el jurado popular? ¿Tendremos que volver a poner en duda la labor del jurado? ¿Acabaremos viviendo un nuevo caso Rocío Wanninkhof-Dolores Vázquez-Tony King?

30 de mayo de 2011

Para mí, Skahira-culé se ha acabado

Me parece indignante que Shakira haya permitido que los jugadores del Barça celebraran su triunfo de Champions en su concierto. ¡Qué poco respeto por sus fans! Yo, porque no me había comprado la entrada; si no, la monto. Hombre, ya lo que faltaba: resulta que te gastas un dineral para ir a ver a Shakira a Barcelona y te 'regala' a los jugadores celebrando su triunfo... Vamos, el colmo.
Shakira con los jugadores del Barcelona.
La gente iba a un concierto, no a celebrar nada, para eso ya tenían el Camp Nou. ¿Y si había allí seguidores del Madrid, que seguro que sí? ¿Cómo no se ha quejado nadie?

¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿¿¿Pero qué hace Shakira gritando 'Visca el Barça'?????!!!!!!

VERGONZOSO.

25 de mayo de 2011

Gallardón ¿'chispi'?

No sé qué le pasa a Gallardón cada vez que gana unas elecciones que sale contentísimo al balcón de Génova.


Yo digo que la euforia es normal, pero lo de Gallardón no: arrastra las palabras, sus movimientos son muy lentos y da pequeños botecitos, casi imperceptibles, junto a Rajoy, que le mira asombrado y compasivo como un padre a su hijo adolescente con tics nerviosos. Incluso, en ocasiones, percibo yo un poco de vergüenza... Pero qué se le va a hacer. Le ha tocado ese hijo que la mayoría de los madrileños quieren. De vez en cuando, Alberto da una palmada a Mariano en la espalda, "¡Qué bien lo hemos hecho, macho!", parece que quiere decirle, y le mira anonadado, con la sonrisa bobalicona propia de un hombre 'semi-chispi'. Otras veces, sin previo aviso, llevado por un impulso casi infantil, le coge el brazo, sin pedir permiso, y lo lleva a lo alto: claro símbolo de vencedores, como cuando finaliza un combate de boxeo. Mariano se siente apabullado, pero calla, otra vez compasivo, ante ese hijo 'chispi' que está tan contento.

Esperanza, imperturbable, también está en el balcón. No mira a Alberto. ¿Para qué? Ellos no se llevan bien. Mariano les separa, les mantiene a cada uno en su sitio. Alberto a su derecha; Esperanza a su izquierda. Ella no arrastra palabras, pero habla muy lento, para que todos la entiendan bien. Esperanza también está muy contenta, pero sus ojos no brillan como antaño. No va a luchar por la Moncloa, lo ha dicho por activa y por pasiva. Pero, ¿quién sabe? Ella no es la hija tontona. Ella es la lista.


6 de mayo de 2011

Osama Bin Laden, asesinado

Vivienda en la que Bin Laden fue asesinado,
al norte de Pakistán
Yo, sea por una cosa u otra, siempre soy políticamente incorrecta. Hasta Zapatero, que hay que tener valor, ha dicho que lo de la 'Operación Gerónimo' ha sido porque él, no el apache Gerónimo sino Bin Laden, se lo había buscado, más o menos... Y por una vez, estoy totalemente de acuerdo con Llamazares, que quién me lo iba a decir: no reconozco a ZP en esas afirmaciones. Porque vaya tela el lío con Guantánamo y todo eso, y ahora parece que estuvo guay porque ha servido para dar con Osama.

El caso es que, y ahora ya entro en lo políticamente incorrecto, moralmente la muerte de Osama Bin Laden no está bien. Entiendo que se justifique en Estados Unidos, en el que la pena de muerte está socialemte aceptada. Entiendo que, humanamente, los familiares de las víctimas del 11-S y del 11-M, entre otros, hayan sentido alivio e incluso se hayan alegrado. Lo entiendo, es humano. Pero no es lícito moralmente, en ningún caso y bajo ninguna excusa de calamidades sobrevenidas y más que probables si se le hubiera capturado vivo.

Bin Laden era un terrorista, un asesino de los más crueles que ha podido haber, un psicópata... Bien. ¿Pero eso justifica que se le ejecute? ¿Habrá acabado Estados Unidos con Al Qaeda? Lo dudo. ¿Queremos un 'diente por diente'?

¿Cómo actúan los Seals? PINCHA AQUÍ.

6 de abril de 2011

Todavía queda un año...


A mí Zapatero siempre me ha dado miedo. Porque dice lo primero que se le pasa por la cabeza, y eso es una costumbre malísima que en España abunda mucho; porque no piensa lo primero que se le pasa por la cabeza, y eso es casi peor; y porque, en realidad, lo que hace es mucho peor de lo que dice que ha pensado.

Es un personaje siniestro (claro, ya entiendo lo de las hijas, "de tal palo tal astilla") que, no seamos tontos, aún tiene tiempo, hasta que se vaya, de destrozar todo lo que toque. Porque en este país es que seguimos siendo cortísimos de miras: "Ufff, qué bien, Zapatero se va, ya se acaba la crisis...". Punto número uno: aún queda un año para que se largue. Y punto dos: la crisis no se va a acabar porque se vaya él, porque, aunque en un abrir y cerrar de ojos llevó a este país a la ruina, levantarlo de entre los escombros costará mucho más que el abrir y cerrar de ojos.

Y me da miedo este año. Porque estará en la sombra manejando todo. ZP no ha dado jamás puntada sin hilo. Y lo ha hecho él sólo, coreado y vitoreado por los de la ceja y los de su pandilla, esto es, Rubalcaba, Aído, Leire, 'Carma' o 'Carme' (por cierto, yo la conocí hace años cuando era la secretaria de Educación del PSOE y era Carmen, pero en fin...)... Aún puede aprobar leyes que no se piden después de haber manipulado el lenguaje para sus fines maquiavélicos: muerte digna-eutanasia (¡Hombre! Yo quiero morir dignamente, pero no quiero que me maten...); píldora del día después-anticonceptivo (es abortiva, pero no, ellos se ve que saben más... Claro, que teniendo en cuenta el famoso "ser vivo" de Aído...); matrimonio-uniones homosexuales; España-discutida y discutible... Y tantas y tantas cosas.

Así que este año, preparados, porque ya lo dijo en 2008: "El cambio que invocamos va mucho más allá de una mera alternancia en el Gobierno". Sí, ha demolido los cimientos de la sociedad, tocada por la era ZP.

9 de marzo de 2011

Mourinho no es de este mundo, Florentino es un ser superior...

Ya lo dijo bien clarito el otro día nuestro amigo Mourinho: él no es de este mundo. Bueno, siendo honestos y rigurosos, se refería al mundo del fútbol. Su frase textual, o todo lo textual que lo puede plasmar elmundo.es, fue: "Mi mundo no es el fútbol. Mi mundo es otro". Así, sin más, sin despeinarse ni un pelo...

Me deja sin palabras, y en mí eso es muy, muy, muy difícil. Claro, que viniendo de Mou, no me extraña que diga eso. Ya lo dijo en otra ocasión, refiriéndose a Dios: "Él debe de pensar que soy un tío cojonudo". Bien, está claro que al entrenador más polémico de los últimos tiempos no le hace falta que le adulen, que ya lo hace él solito.

Pero claro, esto quedaría en una mera anécdota si no hubiera sido por aquel mítico "Florentino es un ser superior" que dijo, sin ruborizarse siquiera, Emilio Brutagueño, que jugaba muy bien al fútbol pero que hablando, suelta cada cosa... Fue una sesión de peloteo a su jefe sin precedentes y que dejó a todos boquiabiertos.

Con Mou, que no es de este mundo, y Florentino, que es un ser superior, tenía que haber, pues claro, un Madrid galáctico. ¿O no? Porque lo que no me cuadra es que, teniendo el presidente y el entrenador que tienen, los números no sean del todo buenos, y probablemente el Real Madrid este año pierda la Liga (ay, perdón, que hay que añadir la palabra 'BBVA'), y quién sabe si la Champions.

Y vaya por delante (o al final del post) que soy madridista.

22 de febrero de 2011

Asesinado por comer palomitas mientras veía 'Cisne Negro'

Leo este titular en 'El Confidencial': "Asesinado por comer palomitas mientras veía Cisne Negro". Por lo visto, el presunto asesino, un joven de 27 años, estaba tranquilamente en un cine de Riga (Letonia) viendo la última peli de Natalie Portman (que por cierto, a mí el tráiler me parece más bien un intento de hacer creíble el típico culebrón televisivo) cuando al lado se le sienta uno que no para de hacer ruidos al comer palomitas.

A mí esta noticia me viene al pelo para comentar lo de las palomitas y el cine, que ya tenía yo muchas ganas. La gente es una maleducada y es verdad que el ruidito-cronch-cronch es absolutamente insoportable y desquiciante. Hombre, no digo que haya que matar al de al lado, eso no, pero a mí desde luego me pone negra. Ufff... Yo me pregunto: ¿tan difícil es coger la palomita, meterla en la boca, cerrar la boca y masticar? Es decir, se cierra la boca antes de masticar, y no después. Yo no lo veo nada complicado.

Pues a pesar de la poca complicación que tiene, casi nadie las come como debería. Claro, que teniendo en cuenta que hay mogollón de gente que come con la boca abierta... Por eso, abogo por prohibir las palomitas en el cine. Y no es broma. El que quiera zampar con toda la boca abierta, que lo haga en su casa y que le aguante su mujer, su hijo o su perro. Yo no tengo por qué.

¿Por qué comemos palomitas en el cine?

Las nuevas revueltas por la democracia

Mohamed Bouaziz
Mohamed Bouaziz era un joven tunecino de 26 años sin grandes esperanzas de futuro, como muchos de sus compatriotas. Su destino, pasar por esta vida sin pena ni gloria. Pero el pasado 4 de enero, Bouaziz se convirtió en el detonante de una revolución que puede cambiar para siempre la historia de su país y la del resto de países árabes que aún viven sometidos bajo regímenes monárquicos totalitarios o dictaduras férreas eternas. Bouzazi moría días después de quemarse a lo bonzo para protestar por la precariedad en la que vivía. Sus conciudadanos, que ya se habían lanzado a las calles, lo convirtieron en un héroe. Las protestas contra el gobierno de Ben Ali, secundadas por el Ejército, dieron resultado. El presidente de Túnez abandonó el poder el 14 de enero, después de 23 años gobernando el país.

Y las revueltas de Túnez comenzaron a extenerse como la pólvora. Durante los meses de enero y frebrero se han producido protestas en Argelia, Jordania, Mauritania, Omán, Barhéin y Yemen, entre otros. Egipto ha sido el segundo país en llevar a cabo con éxito su revolución. El 25 de enero, los ciudadanos tomaron las calles de las principales ciudades egipcias, entre ellas de El Cairo. El Ejército se puso de su parte. El 11 de febrero, Hosni Mubarak abandona el poder tras tres décadas de autocracia.

En estos días asistimos a la brutal represión que el gobierno libio de Gadafi (en el poder desde 1969) está llevando a cabo entre los manifestantes. Al menos 250 personas han muerto después de que el Ejército bombardeara, desde aviones de guerra y helicópteros, a los revolucionarios. El hijo de Gadafi aseguró la semana pasada en un discurso televisado que en Libia se podía desencadenar una guerra civil porque su padre no era como Mubarak o Ben Ali (los dos presidentes árabes que han abandonado el poder tras las revueltas de las últimas semanas).

La extrema pobreza en la que viven muchos de los ciudadanos (la mitad de los yemeníes, por ejemplo, sobreviven con dos dólares al día), unidas a las pocas expectativas de mejora y a la perpetuación en el tiempo de los regímenes dictatoriales con sucesores ya establecidos han sido los detonantes de unas revoluciones que se han llegado a comparar con las de 1830 y 1848 en Europa.

ESPECIAL SOBRE LAS REVUELTAS

Las cosas pueden cambiar si uno se lo propone

Manifestantes en la plaza Tahrir
de El Cairo. Foto: Wikimedia Commons
El mundo árabe sometido a monarquías tiránicas o dictadores eternamente afincados en el poder reacciona. Los ciudadanos han tomado las calles de Egipto, Túnez, Libia, Argelia... En las últimas semanas, hemos asistido a masivos movimientos populares en favor de la instauración de regímenes democráticos. No sé si es que la gente se ha hartado o es que han visto que sus dictadores (Gadafi, Mubarak, Ben Ali...) estaban ya de capa caída y era más fácil hacerles frente. El hecho de que los Ejércitos de estos países haya estado, en general, al margen de las revueltas y, en algunos casos, del lado de los manifestantes, ha sido un punto fundamental en el éxito de algunas de las protestas.

Lo que realmente me preocupa es que los ciudadanos, en el fondo, hayan sido guiados, quizás sin saberlo siquiera, por una mano oscura, la del islamismo radical, y que finalmente sean estos islamistas radicales los que manejen los hilos. Islamismo radical que, por cierto, ha estado bastante controlado en estos países. Tengo entendido que en Irán, en 1979, cuando se produjo la caída del Sha, el beneficiario real fue el nuevo radicalismo islámico que hoy conocemos. Evidentemente, sería un brutal retroceso y un grave peligro no sólo para esos países, sino también para el resto del mundo.

Admiro, no obstante, la valentía de los ciudadanos que, honradamente, quieren algo mejor para su país y para las generaciones venideras. Aquellos que han estado días y noches enteros en la plaza Tahrir de El Cairo hasta que se ha ido Mubarak, los que se han jugado la vida, y en algunos casos la han perdido, durante las revueltas... No sé si en España seríamos capaces de hacer algo así, con el ambiente de pasividad y el 'qué se le va a hacer' que nos ahoga. Deberíamos tomar nota de nuestros vecinos árabes: si uno quiere y se lo propone de verdad, el mundo puede cambiar.

21 de febrero de 2011

Reforma de la Ley del Menor, ya

No sé qué me produce más asco del caso Marta del Castillo: la injustísima Ley del Menor en casos de asesinato o la panda de sinvergüenzas-desalmados que son 'El Cuco', Carcaño y Samuel. Me resulta muy difícil entender cómo una persona puede salir en la tele con toda la desfachatez del mundo buscando a Marta (me estoy refiriendo a Samuel) y días después reconozca ante la Policía su participación en el crimen. No entiendo cómo un tío puede dar hasta cuatro versiones diferentes de un crimen que supuestamente él cometió sin despeinarse. No entiendo qué tiene en la cabeza un niño de 15 años para golpear, violar y estrangular hasta la muerte a una chica, presuntamente, y no mostrar ni el más mínimo arrepentimiento.

¿Pero es que estos chicos no tienen alma? ¿Dónde se han criado? La única explicación posible que daría un psiquiatra es que son psicópatas. Los psicópatas son individuos con trastornos del comportamiento que ni sienten ni padecen. Saben perfectamente distinguir entre el bien y el mal pero no empatizan con el dolor. Suelen ser narcisistas (el caso de los tres chavales-presuntos asesinos) y manipuladores (al parecer, Carcaño lo es) y no tienen ningún tipo de enfermedad mental que les merme sus capacidades cognitivas y volitivas.

Los psicólogos y psiquiatras también hablaron de otros condicionantes de su conducta: la sociedad en la que vivimos, carente de valores, de normas éticas y morales, de disciplina, en la que todo vale y cuyo modelo de vida es lo que se ve en la televisión. A mí, un psiquiatra forense muy reconocido me llegó a decir que estos chavales actuaban como si fueran los protagonistas de una película, como si vivieran fuera de realidad.

La Ley del Menor: una vergüenza que no contemple la posibilidad de juzgar como adultos a menores asesinos. He vivido de cerca el caso de Sandra Palo y es horroroso. Si son mayores para matar, que lo sean para cumplir la pena que en justicia les corresponda. Y no me creo, en algunos casos, la reinserción. Los psicópatas no se reinsertan jamás, ni tampoco la mayoría de los violadores. Tony King es un psicópata y nadie asegura que no vuelva a matar cuando salga de la cárcel. Quién sabe si estos chicos pueden volver a hacer lo mismo.

LAS PRIMERAS NAVIDADES SIN MARTA

Marta del Castillo: el drama continúa dos años después

Marta del Castillo (Sevilla, 17 años), desapareció una noche de sábado sin dejar rastro. Fue el 24 de enero de 2009. A día de hoy, más de dos años después, su cadáver no ha aparecido. La última semana se ha celebrado en Sevilla el juicio contra Javier García 'El Cuco', menor de edad y que por aquellas fechas tenía 15 años. El fiscal le acusa de violación y asesinato. Por ser juzgado en base a la Ley del Menor, como mucho estará seis años en un centro de internamiento para menores bajo medidas judiciales. Después, saldrá a la calle.

El juicio contra el resto de los acusados se celebrará en unos meses. Se trata de Miguel Carcaño, principal imputado y quien en su día confesó el asesinato de Marta; Samuel Benítez, íntimo amigo de Carcaño y del Cuco, al que se le juzgará como cómplice; Francisco Javier Delgado, hermano de Carcaño; y María García, novia de Delgado.

Todos ellos, junto a 'El Cuco', han protagonizado uno de los casos más espeluznantes y misteriosos de la historia criminal en España. El caso Marta del Castillo se ha convertido en una sucesión de versiones diversas y contradictorias que no han hecho más que desconcertar a investigadores, abogados, jueces y opinión pública. Desde el primer momento, la sociedad ha visto cómo tres adolescentes, uno de ellos prácticamente un crío, ponían en jaque, impunemente, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

La búsqueda del cadáver de Marta ha sido una de las más exhaustivas y costosas que se han llevado a cabo en nuestro país. Y también una de las más mediáticas. Comenzó en el río Guadalquivir, donde, según la primera versión de los imputados, arrojaron el cadáver. Nada. Siguió en un vertedero de Alcalá de Guadaíra, a raíz de una nueva confesión de Carcaño, en la que aseguraba que el cuerpo nunca fue arrojado al río, sino que se deshicieron de él en un contenedor cerca de su casa, el famoso piso de León XIII, donde se cometió, presuntamente, el crimen. Tampoco se halló nada en el vertedero.

También se rastreó una zanja de Camas, localidad en la que Carcaño residía, junto a su novia Rocío, de 14 años, en el momento de la desaparición de Marta. La pista la dio la propia Rocío, meses después de la desaparición, al asegurar que Carcaño le había confesado que allí estaba el cuerpo. De nuevo, resultado de la búsqueda negativo.

Los hechos, según explica el juez instructor del caso en el auto de apertura del juicio oral, son los que siguen: la noche de autos, Marta, Miguel y 'El Cuco' se reunieron en casa de Miguel. Allí, los dos chicos habían estado bebiendo y fumando porros. En un momento, determinado, Miguel trató de besar a Marta, con la que había tenido una relación sentimental que se había truncado hacía un tiempo. Marta se negó, y firmó así su sentencia de muerte. Miguel comenzó a golpearla de manera brutal, agresiones a las que también se unió el menor. A la fuerza, y entre él y 'El Cuco', la llevaron al dormitorio de Miguel, donde Marta sufrió la violación de ambos: primero de Miguel, mientras 'El Cuco' la sujetaba, y después de 'El Cuco', mientras Miguel la sujetaba. Posteriormente, cogieron el cable de un alargador y la estrangularon tirando con fuerza de dicho cable. Finalmente, comprobaron que Marta estaba muerta con un tensiómetro, usado por la madre de Carcaño cuando aún vivía.

Una vez comentido el crimen, llamaron a Samuel Benítez para que les ayudara a deshacerse del cadáver. Al parecer, lo envolvieron en una manta, ya con la ayuda de Francisco Javier Delgado, que llegó en ese momento a casa, y lo sacaron de la vivienda en la silla de ruedas que había pertenecido a la madre de Miguel. El fiscal también deja probado que usaron el coche de la madre de 'El Cuco para deshacerse del cuerpo.  Y a partir de aquí se pierde el rastro. Las diferentes versiones dadas por los imputados a lo largo del proceso apuntan en dos direcciones: el cuerpo fue arrojado en un contenedor cercano a la casa de Miguel, y la navaja que usaron para amenazar a Marta, en una alcantarilla (ésta sí se encontró); o bien fue lanzado al río Guadalquivir.

El hermano de Miguel y su novia están acusados de cómplices y encubridores del crimen. Al parecer, Francisco Javier colaboró para deshacerse del cuerpo y en la limpieza del piso, y bajo él pesa la sospecha de ser quien manejó a los jóvenes y quien les dijo lo que tenían que decir a la Policía; María, su novio, será juzgada como encubridora.

Lo cierto es que, más de dos años después de los hechos, el cadáver de Marta sigue sin aparecer.

Versiones de Carcaño sobre lo que pasó aquella noche, AQUÍ.
Cronología del caso Marta del Castillo, AQUÍ.

18 de febrero de 2011

El ejemplo de una familia

Juan José y su mujer Irene.
Juan José Cortés es un hombre sereno, de mirada limpia y palabra pausada. Seguí el caso de Mari Luz Cortés para mi periódico, y hablé con él varias veces. Desde el primer momento me impresionó su paz. Sí. A pesar del inmenso dolor acumulado, Juan José, Juanjo, transmite paz. Y a pesar de la rabia, también.

Es un hombre de familia. Quiere a su mujer, Irene Suárez, a la que ha sostenido siempre sobre su hombro y a la que ha tratado de dar cobijo y proteger en los momentos más duros. Es un buen hijo, respetuoso con sus padres, y es un buen padre, amante de sus hijos (dos chavales adolescentes y su 'estrella' Mari Luz). Es un hombre de fe; ha metido a Dios en su vida.

Ha aprendido la vida a base de reveses y golpes duros. Quiso ser futbolista, y era bueno (tanto que le echaron el ojo los del Sevilla), pero una lesión truncó sus sueños. Por eso se hizo entrenador (de los juveniles del Recreativo de Huelva), para no desvincularse del mundo del deporte. Y también ayudaba a su familia en la venta ambulante. La desaparición y cruel asesinato de su hija hizo visible en la sociedad a un buen hombre, y a una buena familia. Gitanos.

Juanjo luchó por encontrar a su niña. Luchó contra la desesperanza y la cada vez más cierta certeza de la muerte de su hija. Luchó por que no se desatara la ira de su familia y amigos y por mantener el equilibrio tras el hallazgo del cadáver. Luchó por que la Justicia cambiara. Luchó por la cadena perpetua revisable para casos como el de su hija.

Juan José Cortés y su familia han sido un ejemplo para nuestro país. Más allá del horror que han vivido, los Cortés Suárez han sabido dar al dolor la dignidad que le corresponde, y sacar de él lo mejor que tiene: el amor.

El estremecedor caso de Mari Luz Cortés

La pequeña Mari Luz Cortés
Eran las cinco de la tarde de un domingo, 13 de enero de 2008. Mari Luz Cortés, una niña de 5 años, rubia, pelo rizado, gitana por los cuatro costados, convertida en la alegría de una casa del barrio de El Torrejón, en Huelva, desaparecía sin dejar rastro después de haber ido a comprar chucherías al quiosco de la esquina. La desaparición, inquietante en términos policiales desde el primer momento, convulsionó al país. Muy reciente estaba entonces el caso de la pequeña británica Madeleine McCann, desaparecida de un apartamento de vacaciones de El Algarve portugués, y el periplo de sus padres por medio mundo para dar con ella. Unos padres que, aunque liberados de culpa por parte de la justicia lusa a pesar de la ardua y exhaustiva investigación y de la multitud de pruebas contra ellos, levantaron sospechas bastante fundadas de ser los autores de la desaparición de su propia hija.

Pero Mari Luz era española y, además, hija de una familia humilde que se ganó rápidamente el respeto de todos gracias a un padre, Juan José, que dio muestras, y las sigue dando, de una altura moral y de un equilibrio y sensatez propio de muy pocos. De un padre, y una madre, y unos abuelos, y unos tíos que, además, dieron a España una nueva visión del mundo gitano, transmitiendo mesura, cordura y respeto por la Justicia, cosa que la Justicia no había hecho por ellos.

Porque el detenido por la muerte de Mari Luz, Santiago del Valle, es un individuo que, en el momento de cometer, presuntamente, los hechos, debería haber estado en prisión. Porque era un hombre peligroso, un pedófilo y pederasta que tenía pendiente el cumplimiento de una condena por delitos continuados de abusos sexuales, un padre al que se le murió una niña pequeña en circunstancias que, a día de hoy, no han sido aclaradas, un hombre obsesionado con las niñas y adolescentes que trató, según el relato de la Fiscalía, de abusar sexualmente de Mari Luz aquel 13 de enero engatusándola con un muñeco, cuando la pequeña regresaba a su casa del puesto de chucherías.

El barrio sabía que allí vivía alguien raro. La casas de Santiago del Valle y los Cortés distaban apenas cien metros la una de la otra. Del Valle conocía a Mari Luz de verla por el barrio, y el barrio conocía a Del Valle por lo extraño que era y porque había tenido 'algo' con la Justicia por temas de niñas. Por eso, la misma noche de la desaparición, fueron a su casa. Pero Santiago no sabía nada... Hasta que el cuerpo de Mari Luz fue hallado, 54 días después, en la ría de Huelva. Había sido brutalmente golpeada el mismo día de su desaparición y arrojada, aún con vida, a las marismas. Al parecer, Santiago la cogió y, al tratar la pequeña de resistirse, el procesado la golpeó brutalmente, por lo que la niña quedó inconsciente. Aún sabiendo que la niña aún podía estar viva, metió el cuerpo en un carro de la compra y, ayudado por su hermana Rosa, lo trasladó en el maletero de su coche hasta las marismas. Sacaron a Mari Luz del carro y la arrojaron al agua. La niña murió por asfixia.
Del Valle, su mujer y su hermana fueron detenidos poco después de la aparición del cadáver en un pueblo de Cuenca, donde se habían escondido tras cometer presuntamente el crimen y desde el que planearon una huida a Cuba. Ahora, durante el primer día de juicio que se celebra contra él en la Audiencia Provincial de Huelva, Santiago del Valle ha negado todo lo que en su día confesó a la Policía y ha dicho que no sabe qué le pasó a Mari Luz. Se enfrenta a penas de entre 23 y 32 años de prisión por delitos de asesinato y abuso sexual.

El padre de Mari Luz empezó entonces una lucha personal, que no va a abandonar según él mismo ha dicho, por instaurar en nuestro país la cadena perpetua para casos de crímenes cometidos por pederastas, como el de su hija. Prueba de ello fue la recogida de firmas que llevó a cabo en toda España y la sucesión de entrevistas con líderes políticos para tratar el asunto. De momento, no se ha hecho nada. El estamento político no quiere lesgislar en caliente.

8 de febrero de 2011

La caída

Tengo un terrible moratón en la rodilla. Me lo hice el domingo, subiendo a La Maliciosa. El día era espectacular, nada de frío (ni de calor) y mucho solecito. Pero las nieves caídas la semana pasada, y las bajas temperaturas de las noches, dejaban aún su rastro: el hielo. Ya llegando a la cumbre, el sendero se convertía, en algunas zonas, en una auténtica pista de luge. Y arriba, en la cara norte, había más hielo todavía. Y ahí fue donde yo, llegando a la cima, ansiosa por ver Madrid desde lo alto, me caí. Los brazos me duelen porque me agarré a dos rocas que había, una a cada lado, en una brillante demostración de que, a pesar de los años, continúo manteniendo firmes mis reflejos. Pero la rodilla se resintió. Aunque amortigüé parte del golpe con los brazos, la rodilla se hincó en el suelo helado. Y de ahí el moratón.

No soy de caerme mucho. Nunca he sido patosa ni he tropezado con mis propios pies mientras caminaba. Y, si alguna vez me he ido cuerpo a tierra, he procurado salvar la cara y lo que llevara en la mano. Como cuando, de muy pequeña, feliz con un helado de cucurucho en la mano, tropecé y caí de bruces. Eso sí, mantuve el brazo en alto, con el cucurucho cual antorcha de la Estatua de la Libertad, para que no se destrozara.

Y hablando de libertad, me pregunto por qué los chavales de la Universidad de Barcelona no pueden ir a rezar con tranquilidad a su capilla. A partir de mañana, accederán al recinto sagrado semi-escoltados por si les vuelven a agredir. No sé por qué me da que si la cosa hubiera sido contra musulmanes-mezquita habría salido todo el rojerío progresista de este país defendiendo sus derechos. Pero claro, como son catoliquillos-capilla, aquí paz y después gloria, como se suele decir. Expresión, por cierto, de tradición cristiana...

14 de enero de 2011

No me creo la tregua de ETA

Hace dos veranos estuve con unos amigos en una casa rural al norte de Navarra, muy cerca de Lesaka (población navarra pero cuya denominación oficial, Lesa'k'a, es en vascuence-euskera), cuna de, entre otros terroristas, Martín Sarasola e Igor Portu, autores del atentado de la T4 de Barajas en 2006, además de escondite de algunos de los últimos zulos de ETA localizados por la Guardia Civil. Pues bien, a pesar de ser Comunidad Foral de Navarra, en la zona abundaban las banderas del País Vasco, los carteles de acercamiento de presos (hay vecinos de estos pueblos presos por terrorismo etarra) y las gentes que hablaban en euskera. Se habían mimetizado también con las tradiciones vascas y jugaban a la pelota vasca en las fiestas y 'dantzaban' con los 'aurrescus'.

En la práctica, no te sentías en Navarra, era estar en la inventada Euskal Herria, y eso era querido por muchos de los habitantes de la zona. El señor que nos alquilaba la casa, amabilísimo y muy campechano, nos habló el primer día de los montes que la rodeaban y de las escaramuzas de la Guardia Civil, en los años 70, con los 'guerrilleros' de la ETA. ¡Los 'guerrilleros'! Yo nunca los había oído llamar así. Para mí son, básicamente, asesinos, más que guerrilleros.


El problema de ETA va mucho más allá de lo que se ve por la tele. Detrás de un asesinato, que es la punta del iceberg y sin duda lo más doloroso e injusto (con toda la profundidad de la palabra), hay un todo que cala profundamente en las personas, que se les va metiendo desde que son pequeñas. No digo que justifiquen la violencia (aunque sí puedan hacerlo con la de baja intensidad, como decían algunos), pero sí que son un buen caldo de cultivo para que les salga un descerebrado de cada dos, tres o cinco, que acabe empuñando un arma.


A mí, cada vez que un gobierno socialista dice que estamos ante el principio del fin de ETA me da un miedo... Porque todavía me acuerdo de aquella famosa rueda de prensa del presidente Zapatero cuando, exultante de gozo, anunciaba este principio del fin de ETA y, menos de un día después, los terroristas volvían a matar en la T4.

Aunque, la verdad, me fío más de Rubalcaba que de Zapatero. Lo cierto es que ETA no ha dicho en este último comunicado de tregua que va a dejar de matar definitivamente, y sigue exigiendo lo mismo que ha exigido toda su vida: el reconocimiento de Euskal Herria y el derecho de autodeterminación. Por eso me fío más de Rubalcaba, que se ha mostrado más cauteloso que Zapa, que parece que vive en un mundo paralelo a este.

No creo que ETA deje de matar. Creo que es una nueva tregua trampa. (Veáse el robo de miles de tarjetas de crédito en blanco que no pueden servir para otra cosa más que para clonarlas y así conseguir más dinero para conseguir más armas y medios para seguir matando). Para que haya un fin definitivo de ETA, lo primero es que entreguen las armas, como hizo el IRA en su día, y luego ya se empieza a hablar.

El historial criminal de ETA, aquí:
http://www.elpais.com/especial/eta/
http://www.elmundo.es/eta/index.html